La presidenta de la Asociación Madres del Dolor, Silvia Irigaray, estuvo ayer en la provincia parabrindar una charla sobre derechos humanos a personal policial, del Servicio Penitenciario y otras instituciones públicas y privadas.
La actividad, organizada por el Ministerio de Gobierno y Justicia, se llevó a cabo en el Predio Ferial y tuvo como objetivo dar a conocer y debatir puntos de vista sobre casos que marcaron a la sociedad argentina y promover una efectiva prestación de justicia.
Antes de la charla, Irigaray se reunió con la gobernadora Lucía Corpacci en Casa de Gobierno, donde compartieron distintas experiencias.
“Estuvimos en el predio ferial con gente del Servicio Penitenciario y futuros cadetes, eran unos 600. Los chicos lloraron con mi relato y les hice que me prometieran que iban a ser buenos y que no iban a pensar con el dedo en el gatillo”, relató Irigaray. Luego añadió que “me voy de Catamarca repleta de amor, muchos lloramos y les agradecí por haberme escuchado”.

El caso de Diego Pachao

Otra de las actividades realizadas en nombre de la asociación fue la de encontrarse con la madre de Diego Pachao, el joven que falleció luego de haber estado detenido en la comisaría Séptima y cuyos detalles aún no están esclarecidos del todo. La presidenta de Madres del Dolor dio detalles de la reunión: “Estaba contenta esperando que llegue, le prometí que iba a regresar para cuando se cumpla el aniversario del fallecimiento, porque esas fechas son muy dolorosas y son días en que se remueven muchas cosas”.

Madres del dolor

La finalidad de la Asociación Civil Madres del Dolor es promover la prestación de justicia, brindar servicios de asistencia y contención integral a víctimas y familiares de hechos de violencia y constituirse en un foro de defensa de los derechos y la seguridad ciudadana. “Cuando nos llaman, viajamos. La tarea más importante que solemos hacer es la contención de quien tuvo un familiar muerto por hechos de tránsito, violaciones, gatillo fácil”.

Marita Verón

Respecto del polémico fallo sobre la desaparición de Marita Verón, Irigaray expresó: “A todos los argentinos nos dañó el caso de Marita Verón, no le echo toda la culpa a los jueces, sino a diez años de inoperancia, de malos informes, donde no se preocuparon por hacer bien las cosas. Eso huele mal porque parece que hubiera algún sobre con plata.”

Masacre de Floresta

Silvia Irigaray es madre de Maximiliano Tasca, un joven que fue asesinado en un bar de Floresta en diciembre de 2001. El muchacho fue víctima del suboficial Juan de Dios Velaztiqui, quien fue condenado a reclusión perpetua en 2003. Mientras miraban escenas de la violenta represión de 2001, hicieron un comentario sobre los uniformados y Velaztiqui, que custodiaba el lugar, extrajo su arma y ultimó a disparos a Maxi y a otros dos jóvenes. El policía intentó montar una escena de robo violento plantando pruebas falsas.

 

 fuente http://www.elesquiu.com/notas/2012/12/18/policiales-265646.asp