«La tortuga no se nos escapó a nosotros. Se les escapó a los penitenciarios». Ese fue el comentario que ayer surgió en el Poder Judicial, a propósito del preso sanjuanino que fue juzgado en Mendoza y que, tras ser declarado inocente, fue dejado en libertad y no se lo «devolvió» a las autoridades de la vecina provincia.

La noticia sobre la «insólita» liberación del delincuente Miguel Ángel «Taza» Albornoz, se conoció primero en San Juan, donde el recluso cumplía una condena de 16 años y 6 meses en el Penal de Chimbas. La prensa sanjuanina le imputó la responsabilidad a Sebastián Andrés Capizzi, juez mendocino del Segundo Juzgado Correccional que lo juzgó por lesiones y amenazas.

El magistrado lo condenó a 7 meses y 15 días de prisión pero como ya había cumplido con 10 meses de cárcel por esta causa, dio por cumplida la pena.

Por ello extendió la orden de libertad correspondiente aclarando que «única y exclusivamente por esa causa» y remarcando unas líneas más abajo «única y exclusivamente… sin perjuicio de las penas establecidas en otras causas».

A pesar de esta doble aclaración, el personal de la División Judicial de Boulogne Sur Mer decidió dejarlo libre el viernes pasado.

«Se siguió una orden judicial que indicaba que el hombre debía quedar libre», explicó en la edición de ayer deLos Andes Sebastián Sarmiento, director del Servicio Penitenciario local.

En cambio, en la edición de ayer del Diario de Cuyo de San Juan indicó que «entiendo, a priori, que las autoridades judiciales no tienen responsabilidad en esto, lo digo a costa de que quedemos involucrados en este problema. No obstante no descarto nada, estamos investigando lo que pasó. Creo yo que tiene que ver más con una negligencia que con una cuestión dolosa».

Ayer, Sarmiento volvió sobre el tema indicando que «se cumplió con una orden judicial de Mendoza. Ahora hay que evaluar cómo se interpretó esa orden. Estimo que se interpretó que ya había cumplido con la condena (de la causa) de Mendoza».

«La justicia de Mendoza no tiene responsabilidad. La inducción al error es posible. No quiero encubrir al personal penitenciario pero la orden judicial podría haber llevado a un error»

Luego indicó que el personal a su mando podría haber hecho una averiguación en San Juan para ver si tenía allí una causa abierta. Pero no se hizo.

El mismo viernes, cuando se dieron cuenta del «error», se inició un sumario administrativo a los cuatro penitenciarios que estuvieron involucrados en la liberación del preso.

Penitenciarios sospechados

Además, se denunció el hecho en la Inspección General de Seguridad y en la Justicia, que deberá establecer ahora si se trató de un «error» o bien los penitenciarios dejaron libre a Albornoz.

En cuanto a la actuación de la justicia de San Juan, Sarmiento indicó que cuando viene un preso de otra provincia para ser juzgado aquí, viene con un prontuario y una orden de retorno, pero en esta ocasión tal documentación no venía con el preso.

Sin embargo en el Diario de Cuyo, la jueza Margarita Camus, del Juzgado de Ejecución de Sentencia sostuvo que «nosotros remitimos copias de las sentencias condenatorias contra Albornoz y el cómputo de la pena, informando que debía cumplir la pena de reclusión hasta el 2018».

Así las cosas y frente a la tortuga que se escapó, habrá que ver si la Policía de Mendoza o de San Juan atrapa al famoso «Taza», antes o después de que se logre medir la presunta brevedad de las «patas» de todas las versiones en danza.

 

 

fuente http://www.losandes.com.ar/notas/2012/12/21/preso-liberado-error-jueces-culpan-penitenciarios-687049.asp