MOSCÚ.- María Aliójina, una de las dos integrantes del grupo punk ruso Pussy Riot que cumplen una condena de dos años de prisión, fue sancionada tres veces por la administración de la cárcel por levantarse tarde, informó el entorno de la joven.

 

La artista ya fue ingresada en una celda de castigo a comienzos de este mes por la misma falta, una de las más frecuentes en las prisiones rusas.

 

«He sabido que tras ser sancionada por no levantarse a tiempo, recibió otras dos (sanciones), incluidas en su expediente personal», aseguró a la agencia rusa «Interfax», Piotr Verzílov, marido de otra integrante del grupo encarcelada, Nadezhda Tolokónnikova.

 

El fundador de la banda opositora Voiná explicó que Aliójina «no tiene buena relación con la administración (de la prisión), que intenta castigarla con sanciones».

 

La joven de 24 años fue trasladada a finales de noviembre a una celda de aislamiento por motivos de seguridad, ya que no había logrado establecer lazos amistosos con sus compañeras en la prisión de Perm donde cumple la condena.

 

«María está en una celda de aislamiento donde no tiene despertador, por lo que no es difícil hacer que se levante tarde si se desea», denunció Verzílov.

 

El incumplimiento del estricto régimen carcelario puede ser un argumento para denegar la libertad condicional a los presos.

 

En agosto de este año, Aliójina y dos de sus compañeras de Pussy Riot, Nadezhda Tolokónnikova y Yekaterina Samutsévich, fueron condenadas a dos años de prisión tras ser declaradas culpables de «gamberrismo motivado por odio religioso».

 

Las Pussy Riot fueron acusadas de ese delito por escenificar una plegaria contra Vladímir Putin en la catedral ortodoxa moscovita de Cristo Salvador.

 

Los hechos se produjeron el 1 de febrero de este año, cuando Putin era primer ministro y candidato presidencial.

 

Tras la escenificación en la catedral, las Pussy Riot difundieron en internet un vídeo con una canción que decía «Madre de Dios, echa a Putin» y que criticaba a la Iglesia Ortodoxa por pedir el voto para el líder ruso.

 

En octubre pasado, tras examinar un recurso de casación el Tribunal Municipal de Moscú resolvió confirmar la sentencia contra Tolokónnikova y Aliójina, y dejó en libertad condicional a Samutsévich.

 

Tolokónnikova y Aliójina solicitaron cumplir su pena en una prisión moscovita, pero las autoridades penitenciarias rechazaron la petición: la primera fue enviada a un penal de Mordovia (Rusia central), y la segunda, a uno de Perm (junto a los montes Urales).