«Hay una creencia de que los menores de edad entran y salen. Pero no es así, pueden incluso terminar presos», advirtió el defensor penal del Niño y el Adolescente, Raúl López.

Y detalló que en un caso excepcional se impuso recientemente una pena de diez años de prisión por los delitos que un chico cometió cuando era menor.

 

«Hay una estigmatización de los menores, un etiquetamiento, que genera una sensación que no se condice con las estadísticas que muestran que menos del 10% de los delitos son cometidos por menores», explicó López.

El defensor penal del Niño y el Adolescente remarcó que «muchas veces oí en la radio que decían que tal chico había robado en tal barrio, había asaltado en tal otro, cuando nosotros sabíamos que estaba haciendo un tratamiento en la otra punta del país».

 

En diálogo con «Río Negro», el defensor penal de menores explicó cómo funciona el sistema judicial cuando un chico es acusado de un delito.

«Si son menores de 16 años se los puede declarar penalmente responsables de un delito pero se los debe sobreseer porque son inimputables», detalló.

 

El escenario cambia cuando los chicos tienen entre 16 y 17 años.

Según el tipo de delito endilgado pueden ser condenados a una probation en la que realizan tareas comunitarias o en una mediación a través de la fiscalía se puede convenir cómo el chico o chica reparará el daño.

Esa vía es por la que se resuelven más del 80% de los casos judicializados.

 

«En delitos más graves van a juicio normal o abreviado y si son declarados culpables tienen que cumplir un tratamiento especial con el fin de que comprendan lo que hicieron», señaló López y agregó que «si al término del tratamiento el chico no entiende la gravedad de lo que hizo y no se resocializa, se le aplica una pena y va a prisión».

 

Que comprenda lo hecho

 

A diferencia del sistema de adultos en el que las penas aplicadas apuntan a dar el ejemplo al resto de la sociedad para que se sepa que si se comete ese delito se recibe esa pena, en el caso de los menores la condena apunta a que el chico comprenda lo hecho.

«La policía y los medios generan una sensación de que son muchísimos los que delinquen cuando en realidad tenemos pocos casos, no tenemos ni uno solo acusado de formar parte de una banda delictiva», indicó López.

Subrayó que «las estadísticas muestran que menos del 5% de los chicos que fueron condenados siendo menores vuelven a cometer delitos después, cuando son mayores».

  •  Contrariamente a la creencia popular el perfil típico del menor que llega a la justicia acusado de un delito no es el de un chico perteneciente a una familia conflictiva o destruida, sino que forma parte de una familia constituida y con padres que trabajan durante largas horas.

  • Un tratamiento personalizado

    Cuando un menor de edad es declarado responsable de un delito ingresa al sistema de libertad asistida en el que es sometido a un tratamiento interdisciplinario personalizado que tiene una duración mínima de un año o hasta que el chico cumpla los 18 años.

 

http://www.rionegro.com.ar/diario/los-menores-de-edad-pueden-terminar-presos-7602776-62202-nota.aspx